La Ibarra Real es un tipo de letra entre las familias tipográficas que por su afamada trayectoria histórica merece la pena que identifique nuestra cultura en los nuevos soportes tecnológicos de comunicación e información de la era digital. Es una letra netamente española utilizada en una de las ediciones más sobresalientes y memorables de El ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha, impreso por el obrador de la Imprenta Real, Joaquín de Ibarra. A él le debemos esta familia de tipos y este patrimonio tipográfico y cultural.
Este modelo arquetípico de tipografía hispana se corresponde con una renovación ilustrada, impulsada por Carlos III y Carlos IV, así como con el avance y modernidad del arte tipográfico en el seno de la Imprenta Real. Este proyecto cultural de la Corona favoreció la creación de una tipografía genuina e influyente en la España del siglo XVIII.
La Ibarra Real debe convertirse en el siglo XXI en una tipografía vinculada a nuestra lengua, considerada el segundo idioma de comunicación internacional y un valor estratégico de la acción exterior española. El proyecto de lanzamiento de una tipografía histórica y de prestigio en la cultura gráfica de nuestro tiempo representa un desafío y un aspecto novedoso de nuestra vitalidad cultural y del enriquecimiento mutuo que reporta la Comunidad Iberoamericana de Naciones.
En la recuperación de los tipos de la letra Ibarra han colaborado de manera altruista diseñadores de ambas orillas del Atlántico y actores de prestigio de la sociedad de la información y del conocimiento. Este patrimonio gráfico puede y debe incorporarse a los nuevos sistemas de reproducción masiva como imagen y signos que pertenecen a una larga tradición cultural que se actualiza y adapta al entorno de las nuevas tecnologías. Así lo ha entendido la Calcografía Nacional y los ministerios de Industria, Comercio y Turismo, y el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, la Agencia Española de Cooperación para el Desarrollo y el Instituto Cervantes.
La Ibarra Real es una familia gráfica de encuentro iberoamericano, una embajadora de nuestra cultura, que nos identifica con los valores más nobles de nuestra lengua, entendida ésta como un vehículo para la paz, el intercambio, la creatividad, la innovación y la investigación.